jueves, 20 de octubre de 2011

shopping


Me encanta ir de compras, me suelo reservar un día a la semana para darme mi particular homenaje yendo de compras, antes cuando no tenía hijos solí irme a la capital todo el día, compras por la mañana comer una burguer y seguir por la tarde hasta acabar muerta del cansancio, ahora desde que soy madre mi vida comercial ha cambiado mucho, al tener hijos ya te da mucho mas que pensar el coger el coche y conducir casi una hora para ir de compras, total que suelo quedarme mucho más cerca como mucho ando 15 minutos en coche o en el pueblo o internet que es otra salida aunque en el caso de la ropa de niños es muy arriesgado porque los tallajes son un mundo yo incluso comprando en la tienda tengo que devolver mil cosas por que no acierto con las tallas, ahora mis compras se reducen a que la niña pasa 3 horas en el colegio y tengo que aprovecharlas al maximo, y además tengo que ir con el pequeño por lo tanto todo se complica, no tenemos facil las madres con carritos entrar a las tiendas, girar entre los mostradores y conseguir un probador en el que puedas acercar el carrito o meterlo en el probador, al final casi siempre acabo yendo al corte ingles por descarte porque tengo todo junto, lo de mujer, niño y super asi mato tres pajaros de un tiro, es lo que tiene la falta de tiempo, ademas si llueve o hace frio no tengo que andar con el carrito por la calle sufriendo, es complicado andar con paraguas, plastico, bolsas....uffffffffff, otra cosa que me está pasando ultimamente es que casi nunca me compro ropa para mi, además de que los kilos de mas no me dejan elegir prendas que realmente me gustan, todavía me sobran minimo 6 kilos, me queda tripota y claro es complicado vestirse, asi que siempre que voy acabo trayendo mil trapos para los niños y nada de nada para mi, es lo que tiene ser madre, pasamos a un segundo plano.

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