sábado, 15 de octubre de 2011

tras un periodo de adaptación...

tenía completamente abandonado el blog y es que tras el nacimiento de mi segundo hijo todo se ha complicado, las ultimas semanas de espera fueron interminables, durante las dos semanas anteriores al parto tenía contracciones todas las tardes y tuve la maleta preparada para salir cualquier noche al hospital, pero no, mi hijo fue casi puntual a su cita, mi fecha prevista era el 27 de mayo, el 24 tuvimos monitores y segun lo que yo había notado tenía contracciones cada 15 minutos, no muy fuertes pero si de parto, asi que el medico me dijo que si me ponía de parto me pondría el gel de postglandinas la mañana siguiente, total que esa misma noche acudimos de madrugada al hospital, nerviosos como primerizos, solo estaba de tres centimetro pero prefería quedarme allí, me pusieron como la primera vez, la vía, la epidural y pasé la noche en el hospital esperando que la mañana entrara en mi vena la sagrada oxitocina que acorta el proceso, a las 7 de la mañana gotero, y a esperar, el cuello lo tuve bastante duro hasta el final y aunque estaba dilatada de 9 cm no sentía el niño abajo, tras varias maniobras de mi gine por fin un poco antes de las doce sentí deseos terribles de empujar y bajamos al paritorio, me costaba empujar por el cansancio pero creo que estuve un poco mejor que la primera vez, consegui sentir perfectamente cuando la cabeza coronaba y pero nuevamente tuvieron que ayudar con la ventosa, eso si, me libré de los puntos de la episiotomía, sin duda, el camino estaba más abierto, conseguí volver a empujar y con medio cuerpo fuera mi chiquitin ya lloraba, precioso me lo pusieron encima y luego todo fue llorar y llorar, me dejaron subirlo a la habitación y lo tuve conmigo un rato largo pero no le iba a dar el pecho eso ya lo había decidido aunque si dan ciertas tentaciones cuando lo tienes encima, pero creo que acerté en mi decisión, pasamos toda la tarde despues del parto en la habitación los tres sudando, medio dormidos y agotados, que diferente el segundo nadie estaba allí, mis padres cuidaban de mi niña y nadie más nos acompañaba y pude disfrutar al maximo de mi pequeño. Esa misma tarde despues de comer algo conseguí levantarme incluso darme una ducha que necesitaba ya que a día 25 de mayo hacían mas de 25 grados, y la habitación era un horno, esa noche llegó mi madre y la pasó conmigo, el niño lo dejé en el nido, bendito nido porque esa noche tuve un episodio de temblores y dolores posparto que creía morirme, al día siguiente estaba fatal, mucho peor, no conseguí mantenerme en pie hasta las 8 de la tarde pero ese día fue especial porque mi niña vino al hospital a conocer a su hermana y fue otro mar de lagrimas....
Despues de tantas emociones, dos días despues fuimos para casa, yo me sentía liberada de la tripa, feliz con mi niño, deseando ver a mi princesa que recibió con gran alegría la llegada de su madre y la de su hermano, yo pude recuperar mi relación con ella, ya que durante el embarazo sufrí un rechazo por su parte que me deprimió bastante pero una vez en casa sentí que ella me necesitaba mucho, que había estado ausente mucho tiempo de su vida, los primeros días fueron
complicados, las tomas nocturnas, los celos, el cansancio acumulado, no me podía manejar con los dos niños, el pequeño lloraba y lloraba, y yo me sentía impotente y agotada, pasaron dos meses complicados en los que fue importante la ayuda de mi madre por supuesto pero a partir de ahí todo ha ido mejorando poco a poco, durante las vacaciones mi niño empezó a dormir toda la noche y yo comencé a tener un poco de vida normal, asi fuimos aprendiendo a organizarnos durante el mes de agosto aunque tambien contaba con la ayuda de mi marido que estaba de vacaciones, fue en septiembre cuando me vi sola ante el peligro y cuando he aprendido a manejarme con los dos, aunque no es facil.
En septiembre tuvimos el comienzo del curso de la niña, periodo de adaptación y bendita escuela, la niña ya esta contenta y adaptada incluso se queda en el comedor y eso me da un margen para hacer las cosas y tener un ratito para mi "sola" aunque siempre voy con mi niño a cuestas, en la mochila en el carrito, todo lo hacemos juntos....
Ahora esta semana hemos vivido la semana de los virus, he estado con los dos en el hospital por virus variados, mocos, tos, fiebre, vomitos, cacas, si, hemos tenido de todo y vamos sobreviviendo aunque todo se complica con dos en casa...
Poco a poco iré actualizando los temas que vaya viendo interesantes de lo que he vivido estos dos meses...

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